La Ciudad

Creció un 15% la venta de propiedades en el primer cuatrimestre del año

El sector mantiene su nivel de reactivación en los primeros meses del año. En abril hubo un amesetamiento por una situación administrativa que impidió concretar escrituras.

Mientras que algunos sectores de la economía nacional “vuelan” otros ven que la ralentización se prolonga y no logran despegar. En esa foto de la realidad, el sector inmobiliario en Mar del Plata muestra cierta reactivación aunque “lejos de un boom”: en el primer cuatrimestre de 2026 tuvieron “un 15 por ciento más” de operaciones que en el mismo período temporal del año pasado.

Así, los primeros cuatro meses de este año fueron calificados como “buenos” por el presidente del presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos del Departamento Judicial Mar del Plata, Guillermo Rossi, aunque aclaró que “no es un boom inmobiliario”. “En un mercado como estamos hoy, con muchos sectores complicados, nos mantenemos bastante bien”, apuntó.

“El mercado, en líneas generales, está mejor que en 2023 y 2024 -analizó-. El año pasado tuvimos un importante movimiento de la mano de los créditos hipotecarios, lo que llevó a un incremento de operaciones”.

El optimismo del martillero se basó en datos: “El primer trimestre de este año, en cuanto a movimiento, fue un 21 por ciento superior al de 2025. Y el primer cuatrimestre un 15 por ciento superior al del año pasado”, recitó.

Sin embargo, esa curva ascendente se amesetó en abril, mes en que bajaron las cantidades de escrituras informadas por la delegación local del Colegio de Escribanos. El año pasado fueron 1.410 y en 2026 1.210, lo que representa un 15 por ciento menos interanual.

El dato, según Rossi, no implica un parate del mercado sino que se trató de un daño colateral. “Se complicó por el paro en Arba -explicó-, las escrituras no se pudieron concretar pero el movimiento siguió”.

Créditos

Uno de los instrumentos movilizadores del mercado fueron los créditos hipotecarios, que en lo que va del año volvieron a ganar impulso, tanto por parte de bancos estatales como privados.

“El crédito hipotecario estuvo muy fuerte el año pasado -describió Rossi- ahora se vuelve a reactivar un poco. Este año están creciendo tanto por el Banco Nación como por las entidades privadas, que están comenzando a otorgar préstamos, por lo que tenemos buenas expectativas para los próximos meses”.

Es que en el inicio de 2026, el otorgamiento de los mismos había disminuido y “recién ahora empezaron a salir”, a lo que hay que sumarle que la reducción también se produjo porque “a la gente también le cuesta bastante tramitarlos por la pérdida de poder adquisitivo”.

También hay operaciones que se concretan con efectivo, lo que muchos denominan “los dólares del colchón”. “Hay un mix -interpretó el martillero-. Ya que muchos tenían reservas y piden un crédito y suman las dos. Eso se ve mucho para la primera vivienda”.

Además de la compra de la primera vivienda, también aparece la variable inversión o “resguardo en ladrillos”. La variable inversión se enfoca “en los departamentos, especialmente en la zona del macro y microcentro. Compran para venir a veranear, también lo hace el cliente de cercanía, que a la vez invierte y lo usa para venir todo el año”, describió el especialista.

En materia de inversión, los más buscados son los departamentos de dos ambientes y, en menor medida, los monoambientes. En cambio, para la primera vivienda lo más demandado son “las casas y chalets”.

Geografía y valores

En cuanto a las zonas elegidas, son diversas, ya sean para primera vivienda o para resguardo del dinero o para generar renta a través del alquiler.

“Los Troncos, Playa Grande y Varese son las zonas más demandadas -enumeró Rossi-. Las propiedades en Chauvín y San Carlos en buen estado también tienen importante demanda”. Y, hacia el norte, ganaron terreno barrios como “Constitución, Parque Luro y La Perla y barrios cercanos crecieron en la demanda. Incluso en la zona de Mar de Cobo”.

Si bien los valores varían de acuerdo al estado de la unidad y la ubicación, el martillero estableció como promedio en las operaciones realizadas el monto “de entre 80 mil y 120 mil dólares”. En tanto, el metro cuadrado de “una unidad usada promedia los 1700 dólares, mientras que nueva y en la zona denominada premium puede duplicar”.

“Los precios varían mucho de acuerdo lo barrios, pero las zonas más caras son las más cercanas al mar, además de barrios tradicionales como Playa Grande, Stella Maris y Varese”.

Una de las razones del movimiento del mercado inmobiliario local, según el titular de los martilleros, radica “en el precio de las unidades usadas”. Esos valores “se mantienen” y eso resulta fundamental para “todos aquellos que quieren invertir. Y lo están haciendo”.

Asimismo reiteró la “importancia de mantener los valores de las propiedades usadas, porque las unidades que se venden son aquellas que están en precios reales de mercado. Para eso es importante contar con una buena tasación y de ahí la importancia de contratar los servicios de un profesional inmobiliario”.

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